No digas nada. Permíteme besar tus pies.
Olvida todas mis palabras,
recuerda una mirada mía si puedes:
las palabras, las hacen mis manos
ellas son torpes, y no te ven:
me las tienes atadas.
Déjame pues mirarte, y besar tus pies.
Te encuentro en mi, y cuando estás a mi lado
todo es como tiene que ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario