Hasta en la hora en que el capullo se abre respiramos adios
y es un polen que ensucia el aire y despierta un ataque
enérgico al invasor.
Las cosas cambian, pasan, irrumpen, lo más real resulta insólito.
En la hora más bella respiramos adios, como en la hora peor.
En alguna parte, ahora mismo un adios se prepara a abrirse y darse.
Un adios dulce y violento cual la cadencia de tus gestos.
Igual que tus ojos, tus manos, tus cabellos, tu adios.
Contrapunto, fuga, dorada oleada de adios.
Respirar adios, no cual si fuera gas venenoso.
Aspirar con calma, retener con dolor, exhalar lentamente
con un íntimo sentir de liberación.
Aspirar dando gracias, retener en compasión,
exhalar controladamente, balanceando la partida y el hallazgo
lo que hubo y faltó,
las ganas,
la decisión...
Verlo todo y emocionarse. Aspirar, retener, y exhalar
para que cada recuerdo tal como un ave
en su batir de alas y elevarse
sacuda el tedio, resulte hermoso
vaya con fuerza a descubrir nuevos paisajes.
martes, 24 de enero de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
Una historia cierta
Esto es verdad.
Tu bailabas cumbia en el Club América y yo caminaba por el desierto pateando por millones infinitesimales lunas.
Es cierto.
Y en el mismo instante en que te frotabas con la elegida del momento, yo en el otro lado del mundo, miraba el ardiente sol pensando en tí, preguntándome cuanto falta para llegar a casa.
Entonces, el mundo compartido explotó, tu quedaste en una parte, yo en otra, y jamás volvimos a encontrarnos.
Tu bailabas cumbia en el Club América y yo caminaba por el desierto pateando por millones infinitesimales lunas.
Es cierto.
Y en el mismo instante en que te frotabas con la elegida del momento, yo en el otro lado del mundo, miraba el ardiente sol pensando en tí, preguntándome cuanto falta para llegar a casa.
Entonces, el mundo compartido explotó, tu quedaste en una parte, yo en otra, y jamás volvimos a encontrarnos.
domingo, 22 de enero de 2012
))<>((
Estoy quedando ciega de no verte
sorda, por no poder hablar contigo
hueca y fría, a falta de tu compañía.
Si pudiera pedir un sólo deseo a la vida
no lo dudaría: sería volver a conocerte.
sábado, 21 de enero de 2012
"Buenas" deseó al pasar la sombra, besando la punta de sus zapatos. "Llegaste al fin, te demorabas, te esperaba mucho más temprano". No era de verse el matiz azul en tanto negro. La mano venía de callar y sonreír, y la otra no pudo. Tuvo que gritar sus quejas. "Malas, pésimas, intolerables" bramó la luz, escupiéndole a la cara. Buenas razones le asistían. No fue suficiente, no fue inadecuado. Seremos más de lo mismo de siempre, partes indivisibles de cada jornada, de cada forma de vida.
jueves, 19 de enero de 2012
DON DE QUERER
Don de querer rondando
buscando una puerta, concretando su venta
oportunidad carismática.
Prisma de amar celando
ofuscado en la vuelta
acechando su manzana envenenada.
Don de querer ensueña
en su cuarto, bajo un arbol o en las cloacas.
Cunde cuando espanta
ataca cuando aleja
vuelve si lo llaman.
Tanto temblar atenta
tentando al tambor a hablar
su media lengua enrevesada.
Don de querer rondando
buscando una puerta
atento a la ventana abierta
saboreando ya su manzana.
buscando una puerta, concretando su venta
oportunidad carismática.
Prisma de amar celando
ofuscado en la vuelta
acechando su manzana envenenada.
Don de querer ensueña
en su cuarto, bajo un arbol o en las cloacas.
Cunde cuando espanta
ataca cuando aleja
vuelve si lo llaman.
Tanto temblar atenta
tentando al tambor a hablar
su media lengua enrevesada.
Don de querer rondando
buscando una puerta
atento a la ventana abierta
saboreando ya su manzana.
domingo, 15 de enero de 2012
EL INSTRUMENTO
Dicen que el corazón es un instrumento, que aún roto, sigue andando.
-Me siento mal.
-Dormí.
-No puedo! Me siento mal.
Rodrigo se acercó más y le acarició la cabeza, mirándola dulcemente a los ojos.
-Dormí. Mañana vas a estar mejor. Yo me quedo contigo.
-Mentira. Ni bien me duerma te marcharás. Y será tan triste despertar mañana. No quiero dormir. Quiero quedarme contigo acá. Tan cerca...
-Me quedo acá.
No hay nadie. Sólo se escucha el ruido de los electrodomésticos. No hay silencio en este mundo. Y no es lo mismo, los pasos de un caballo pastando junto a la ventana, o el ocasional canto de un ave nocturna, que el incesante y monótono ventilador de la pc, o el motor de la heladera en esta ola de calor.
Debería estar en la playa, pero hay demasiada gente.
Y aquí no hay nadie.
Estoy sola.
Para tirarme panza arriba y atender a mis fantasmas
Mis mejores días los pasé con él.
Compartimos demasiado poco tiempo.
Era el amor de mi vida.
Cada día paso un rato soñándolo.
Recordarte
entender algún día
tu misterio
mi deseo.
Mi instrumento está roto, no entiende, no cambia el rumbo, sigue apuntando a un callejón sin salida, a una calle flechada, y no me da libertad. Vivo insatisfecha. Necesito un lugar fresco a la sombra. Necesito tu sombra.
-¿De que te reís?
-De tu cara.
-Me siento mal.
-Dormí.
-No puedo! Me siento mal.
Rodrigo se acercó más y le acarició la cabeza, mirándola dulcemente a los ojos.
-Dormí. Mañana vas a estar mejor. Yo me quedo contigo.
-Mentira. Ni bien me duerma te marcharás. Y será tan triste despertar mañana. No quiero dormir. Quiero quedarme contigo acá. Tan cerca...
-Me quedo acá.
No hay nadie. Sólo se escucha el ruido de los electrodomésticos. No hay silencio en este mundo. Y no es lo mismo, los pasos de un caballo pastando junto a la ventana, o el ocasional canto de un ave nocturna, que el incesante y monótono ventilador de la pc, o el motor de la heladera en esta ola de calor.
Debería estar en la playa, pero hay demasiada gente.
Y aquí no hay nadie.
Estoy sola.
Para tirarme panza arriba y atender a mis fantasmas
Mis mejores días los pasé con él.
Compartimos demasiado poco tiempo.
Era el amor de mi vida.
Cada día paso un rato soñándolo.
Recordarte
entender algún día
tu misterio
mi deseo.
Mi instrumento está roto, no entiende, no cambia el rumbo, sigue apuntando a un callejón sin salida, a una calle flechada, y no me da libertad. Vivo insatisfecha. Necesito un lugar fresco a la sombra. Necesito tu sombra.
-¿De que te reís?
-De tu cara.
viernes, 13 de enero de 2012
LAS CASAS DEL ALMA
La mente es un espacio y tiempo íntimo. Cada ser humano construye sus moradas. Entro y salgo de muchas casas en el correr del día: la casa de la indiferencia, la casa de la rabia, la casa de los celos, el cuarto de humor y juegos, la casa del entusiasmo, el cuarto del acopio, la casa del amor, la casa de la ansiedad, la casa del desgano, la casa de la serenidad, la sala de espejos del deseo... entre tantas casas y cuartos por los que transito, en los que permanezco, en algunos casi imantada. Pero libre. Son mis casas, mis mundos, yo los mantengo.
Y están aquellas en construcción, y aún aquellas que voy a construir. Están aquellas que he derribado.
Todas estas casas son mías, entro y salgo cuando quiero, permanezco el tiempo que puedo, o quiero, o debo. Amo lo que amo. Se donde estoy. Y decido: ¿en que casa voy a permanecer hoy?¿De cual debo partir? Decido y voy.
Y están aquellas en construcción, y aún aquellas que voy a construir. Están aquellas que he derribado.
Todas estas casas son mías, entro y salgo cuando quiero, permanezco el tiempo que puedo, o quiero, o debo. Amo lo que amo. Se donde estoy. Y decido: ¿en que casa voy a permanecer hoy?¿De cual debo partir? Decido y voy.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
